Nutrición para la piel

Todas o al menos la gran mayoría nos preocupamos por nuestro aspecto físico y aún más por nuestro rostro. La piel es el órgano más grande e increíblemente es uno de los más delicados, si no lo hidratamos y cuidamos surgen muchísimos problemas como estrías, flacidez, manchas, acné, arrugas etc. Seguramente en este momento estas pensando: Yo si cuido mi piel con protector solar y cremas, ¡Bien por ti! nos agrada saber que lo haces, ¿pero alguna vez has leído la etiqueta de tus productos? ¿Sabes que son los parabenos? ¿O lo que los colorantes pueden hacerle a tu piel? ¿Sabías que hay productos para el cabello que pueden ser más nocivos que respirar el humo de cigarrillo?

Tal vez ni si quiera había pasado por tu mente.

Bueno te contamos un poco, los parabenos son un conservador químico que se utiliza para darle más vida a los productos evitando se contamine de bacterias y hongos. Lo que nos ocupa es que tiene una propiedad de imitación de las hormonas naturales causando desequilibrios en el organismo.

Pues bien, la piel siendo el órgano más grande, que nos protege o recubre del medio ambiente, filtra los nutrientes que recibe y los transporta a la sangre donde se alberga todo lo que le untamos y respiramos. ¿Cómo nutres tu piel? ¿Qué te untas, respiras, comes y a qué condiciones ambientales te expones?

Estamos acostumbradas a ponernos cremas, bloqueadores, shampoo para vernos más bellas, para tener más brillo o suavidad pero ¿qué ingredientes son los responsables de eso?

En la industria se utilizan muchísimos productos químicos para lograr esos resultados. Químicos que terminan causando diversos síntomas sin que percibas que son los responsables como alteración hormonal, brotes o erupciones, tienden a cerrar poros, incrementar el tiempo de absorción de otros productos dañinos, dermatitis alérgica, mayor sensibilidad a la luz, decoloración del tono natural de la piel, y sobretodo presencia de sustancias cancerígenas.

Al introducirse en tu piel, los parabenos, colorantes, agentes espumantes, metales pesados que se utilizan como estabilizadores, tintas, alcoholes y todos estos elementos, actúan como toxinas en el organismo.

Una toxina "es algo que interfiere la fisiología normal y tiene un impacto negativo sobre las funciones del cuerpo”.

Los químicos que mencionamos anteriormente dañan órganos esenciales como el hígado o el cerebro, incluso inciden directamente en el intestino pero en realidad entran por todo el organismo.

No serían tan dañinos si se absorbieran de vez en cuando, pero estamos expuestos todos los días a través de diversos productos. Entonces ¿qué puedes hacer?

  1. Aprender a leer etiquetas, no solo de los alimentos: -Los cinco primeros ingredientes son los que están presentes en mayor cantidad en el producto. -Si no puedes pronunciar el ingrediente seguramente es un químico. -“Natural” en los empaques, no significa libre de tóxicos, o saludable.

  2. Aprender a hacer tus propios productos. Cada vez hay más cursos y recursos para aprender a hacer tus propios productos de belleza. Por ejemplo puedes utilizar aceite de coco como crema corporal, o aceite de almendras.

  3. Comprar local, orgánico pero siempre informándote antes, pregunta todo lo que no sepas y cómo se hace. Si conoces a algún productor de cosméticos naturales hasta puedes pedirle un shampoo personalizado con más concentrado de romero por ejemplo para fortalecer tu cabello.
  4. Elige de acuerdo a tus posibilidades, lo mejor posible para ti. No se trata de traumarte por toda esta información. Todo es una decisión y si quieres hacer un cambio, empieza por pequeños pasos. Encuentra tianguis orgánicos, pregunta por personas que elaboren esos productos. Investiga y adáptate a lo que estás dispuesta a invertir (me refiero a tiempo, dinero y esfuerzo. Para ilustrar un poco más estás líneas te compartimos este video:

Marisela Céspedes IIN Health Coach Equilibrio físico, emocional, espiritual. mariselacespedes@gmail.com www.mariselacespedes.com

Hindy MG Make up Artist http://www.hindymg.com